El nitrógeno para la aviación tiene varios propósitos, además de la prevención principal de explosiones, tiene características adicionales que lo convierten en un componente ideal para su uso en el llenado de neumáticos. Durante el despegue y el aterrizaje, los neumáticos del avión están expuestos a una presión masiva y se calientan muy rápidamente, lo que puede provocar la autoignición. Los neumáticos llenos de nitrógeno reducen drásticamente este riesgo. Otro beneficio del nitrógeno es soportar temperaturas bajo cero que evitan que los neumáticos se congelen en altitudes muy altas. Esto no solo mejora la seguridad, sino que también prolonga la vida útil de los neumáticos. En algunos países, el uso de nitrógeno en la aviación es ahora un requisito legal. Más sobre la industria.